Playas de mozambique

Imagina qué se siente descubriendo los rincones con más encanto que esconde África
Contents:
  1. Conoce los destinos de este viaje
  2. Mozambique: una playa al final de África
  3. LOS 6 DESTINOS IMPERDIBLES DE ÁFRICA
  4. Playas en Mozambique: Echa un vistazo a 10 Playas en Mozambique - TripAdvisor

Playas en Mozambique Island. Playas en Inhambane. Playas en Nampula. Playas en Pemba. Playas en Ibo. Playas en Beira. Playas en Nacala. Playas en Tete. Playas en Praia da Barra. Playas en Matola.


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Playas en Quelimane. Playas en Xai-Xai. Playas en Ponta Malongane. Playas en Bilene.

Conoce los destinos de este viaje

Playas en Gurue. Playas en Massingir. Ordenado por: Hemos encontrado interesantes resultados fuera de Mozambique. Praia do Tofo Tofo. Parque Nacional de Bazaruto Bazaruto Archipelago.

Vlogueando por Ahi en Florianópolis playa Moçambique

Bilene Xai-Xai. Barra Beach Provincia de Inhambane. Magaruque Island Magaruque Island. Inhassoro Beach Inhassoro. Wimbe Beach Pemba.

Zalala Beach Quelimane. Praia da Costa do Sol Maputo. Macaneta Beach Maputo. Hace 40 años compartían espacio con los mvuhuu , los hipopótamos, lo que demuestra la teoría de que el archipiélago, o al menos parte de él, fue una península unida al continente. Puede que no por mucho tiempo. Los viajeros que llegan hasta aquí, generalmente como postre playero a sus vacaciones de safari, es raro que pongan un pie en el Mozambique continental.

Y lo que hubo que traer de fuera para la construcción de Azura , como un tractor o la planta de tratamiento de aguas, se transportó en pequeñas flotas de dhows , sin motores. Su política de discriminación positiva es firme: El negocio ha de promover la prosperidad de los isleño s , si no hablamos de fracaso. La escuela es su mayor logro. Mi villa es tan seductora como sencilla. Tiene una enorme cama con dosel y un porche que abre a una pequeña piscina, con una mesa sumergida para apoyar los cócteles, y a la playa, que se cuela con la brisa por todos los rincones. Desde la orilla me llega el sabroso olor de los camaraos gambas a la plancha que se prepara en las inmediaciones de Azura.

Pese a la influencia del lucrativo turismo, los isleños siguen viviendo como siempre lo han hecho: El guía vierte un poco de agua sobre las hojas y, al frotarlas, se forma una espuma viscosa. De repente, este pequeño bosque se ha convertido en una insólita perfumería. Sonrío para mis adentros. Esta mañana, yo misma he dejado mi pareo tendido en la terraza para distinguir mi cabaña de la de mis vecinos. En el norte del país es habitual ver a las mujeres con la cara pintada de blanco.

Esta mascarilla, que suaviza, nutre y protege la piel, se elabora con la raíz del musiro , que también se utiliza para construir barcos. Escondido entre una frondosa vegetación a los pies de una gran duna de cien metros, se siente íntimo. Si el Azura es perfecto para los que buscan tiempo para el romance, Indigo Bay es un hotel para pasarlo bien y no parar.

Para muchos, bucear es la principal razón para viajar a Mozambique. No es para menos. La travesía en lancha hasta Two Miles Reef dura solo 15 minutos. Durante los cinco primeros nos acompañan un par de juguetones delfines. Apenas tocamos el fondo cuando una manta de aspecto prehistórico levanta el vuelo sin darnos tiempo a reaccionar. No hemos superado la emoción cuando una tortuga carey nos conduce hasta una cavidad donde un pez león, con su tocado de guerra, nos mira como un perro cariñoso esperando una caricia. Peces lagarto, castañuelas, nubes de salpas, coloridos labridaes como paletas de sombras de ojos Comentamos nuestras impresiones mientras damos cuenta de un picnic en un banco de arena convertido en isla gracias a la marea.

El mar la engulle justo cuando regresamos al barco para realizar la segunda inmersión. A tres aviones, cinco horas en jeep y media en dhow desde Europa, para llegar hasta este rincón remoto de la costa norte de Mozambique hay que tener muchas ganas. Pero ahora que sé lo que me esperaba, admito que merece la pena cada minuto invertido. Los mochileros y aventureros ya conocían las delicias de estas islas de playas vírgenes rodeadas de prístinos arrecifes de coral y la dulzura de la sonrisa de su gente, pero los primeros viajeros con trolley y tarjeta de crédito no comenzaron a llegar hasta hace una década.

Pero hoy Kifula ya son todo un referente de turismo sostenible , y el nuevo destino de moda para las parejas de luna de miel y los aficionados al buceo. La diferencia es que aquí a nadie le importa , nadie le da importancia. Y lo dice él, que es médico. Un explorador de los de antes, de los que duermen en tienda de campaña en medio de la sabana. Así llegó hasta aquí, con una carpa, de noche y sin gasolina , perdido siguiendo una carretera que acababa justo enfrente de la que sería su isla.

Mozambique: una playa al final de África

Porque Daniel ha logrado el sueño de cualquier mortal: Pero ahora que se ha metido a empresario hotelero le entra la inquietud. Hace falta ser muy poco sensible para no hacerlo. Este es un lugar para encontrarse con la naturaleza y con uno mismo. Para retirarse a leer todos esos libros pendientes o, por qué no, a escribir esa novela para la que nunca llega la inspiración. La musa suele encontrarte con mayor facilidad en sitios remotos.

El viento sopla del sur cuando llegamos a Ilha de Moçambique. Las palmeras se cimbrean violentamente regalando sus cocos.

LOS 6 DESTINOS IMPERDIBLES DE ÁFRICA

Los baobabs, en cambio, apenas se inmutan. Este viento es el ghusi , el mismo que impulsaba a los barcos desde China y Goa. Imagino lo que debe de ser entrar en velero en esta bahía para cualquiera que haya leído los relatos del persa Buzurg Ibn Shahriyar o que haya crecido soñando con piratas, pero el camino de cinco horas por tierra desde Pemba también concede historias para una novela de aventuras.

Ilha de Moçambique , la Ilha, como todo el mundo se refiere a ella, es una ciudad fascinante, a veces animadísima y a veces fantasmal, dependiendo de la hora y del lugar. Sus calles adoquinadas y esa mezcla de arquitecturas colonial y suajili la llevaron a rivalizar en estilo y destino con Lamu y Zanzíbar. Su gente, los makua, la llaman Omuhipiti: Es la tumba de algunos de los grandes navegantes y contrabandistas del océano.

En Ilha uno siente la historia antes de entenderla. Todo un contraste con la habitual parsimonia de la ciudad. Protegida por la Unesco desde , Ilha es el hogar de unas Silenciosa, decadente, orgullosa, noble. Sus coloridas fachadas del siglo XVIII, descarnadas por el viento, el salitre y la sal, son terreno fértil, y no solo de historias: Las comparaciones con la Habana Vieja son inevitables , aunque aquí las calles hablan portugués y, si uno cierra los ojos, puede oler a Oriente y escuchar la llamada a la oración.

La mezquita es, precisamente, la que marca la frontera entre estos dos sectores. Llevaba desde mediados del siglo XVI bajo el agua, hundida con los restos del naufragio de un buque portugués de nombre Espadarte. Algunas de esas finas piezas, arrastradas y erosionadas por el mar, son ahora granos de color azul enterrados entre la arena. Su terraza, en la azotea, resulta deliciosa a cualquier hora, pero especialmente al atardecer, durante la llamada a la oración.

Mi habitación favorita es la que tiene una cama flotante.

Playas en Mozambique: Echa un vistazo a 10 Playas en Mozambique - TripAdvisor

Si prefieres alojarte dentro de Ilha, Terraço das Quitandas es una antigua casona, repleta de tesoros y detalles de otra época y de otros lugares. Con pequños salones y terrazas donde relajarte, ver atardecer y jugar al m'pale o al tchadji, este es un lugar para los que les gusta descubrir las cosas por sí mismos. Terraço das Quitandas tiene seis suites. Buscar tesoros y proteger el patrimonio perdido es la profesión de Sandra Rodrigues y sus compañeros de Arqueonautas Worldwide.

En la bahía han registrado 23 pecios. El 80 por ciento de lo que rescatan va a parar a las arcas del gobierno, el resto es para ellos.